CONSUMO • Se estima que cada año se comercializan 25.000 toneladas de estos aparatos • Su posterior desecho, cuando cumplen su vida útil, se ha convertido en un problema medio ambiental que está encarando Fundare Santa Cruz, fundación creada por CAINCO. 01 de Marzo de 2015

Odilia Llanos S. El dinamismo económico de la ciudad de Santa Cruz hace que se incremente el consumo de aparatos eléctricos y electrónicos. Se estima que cada año se comercializan 25.000 toneladas de estos aparatos. Su posterior desecho, cuando cumplen su vida útil, se ha convertido en un problema medioambiental que está encarando Fundare Santa Cruz, fundación creada por CAINCO. De las 25.000 toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos que se consumen anualmente en Santa Cruz, un 30% representan las tecnologías de información y comunicación (Tic´s), es decir celulares y equipos de computación. Eso quiere decir que hay aproximadamente 7.500 toneladas de estos artefactos que tienen una vida útil de 5 años en promedio, luego de los cuáles son desechados convirtiéndose en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos denominados por sus siglas como RAEE. Obviamente que eso origina un serio problema medioambiental para Santa Cruz, pero al mismo tiempo una oportunidad para la cadena de reciclaje que existe en nuestra ciudad y que desde Fundare Santa Cruz, la fundación para el reciclaje de CAINCO, se está encarando para hacer un adecuado manejo de estos residuos, evitando así problemas de contaminación con efectos en la salud de los habitantes de Santa Cruz. En este sentido, con el fin de conocer el potencial de generación de RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) de las Tic´s, con una vida útil de 5 años, contados solo a partir del 2008, se tienen acumulados al 2015 más de 19.000 mil toneladas, con una tendencia creciente, lo cual representa todo un reto y oportunidad en el mercado para el tratamiento y manejo ambiental de este nuevo tipo de residuo. Riesgos ambientales En Santa Cruz de la Sierra, el desensamble de RAEE lo realizan los recolectores formales e informales, sin ningún tipo de medidas de seguridad industrial. Los RAEE en general contribuyen a la aparición de efectos negativos ambientales en los rellenos sanitarios comunes dada la presencia de metales pesados y sustancias halogenadas que lixivian y evaporan. Adicionalmente la variedad de sustancias contenidas en los RAEE generan efectos sinérgicos, aumentando potencialmente y magnificando sus consecuencias negativas. Por lo tanto, no se debe realizar la disposición final de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en rellenos sanitarios, no solamente por los efectos negativos causados sino también por la pérdida de recursos secundarios valiosos.

Deja un comentario