| Alternativa Verde 2015-06-09 07:06:44 |
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Siendo humanos, vivir sin desbalancear los recursos de nuestro planeta es algo casi imposible. Cada una de nuestras acciones implica una huella. Claro que en cuanto más o menos responsable seamos de ella, radicará la diferencia en transformarla en más positiva que negativa, ¿no les parece? Para inspirarnos en buenos ejemplos a seguir, quiero contarles del caso de Suiza, una nación con mucha tradición en cuidado del medio ambiente. Alternativa Verde fue invitada a una charla más que amena con el embajador suizo Hanspeter Mock en lo que fue el puntapié de ECOSUIZA, la plataforma de intercambio y cooperación para el cuidado del medio ambiente creada desde la Embajada de Suiza en 2011 que ya va por su quinto año. En esta oportunidad el tema será, precisamente, los Residuos Sólidos. Para conversar sobre su realidad y desafíos la Embajada invitó a dos expertos suizos que, desde ayer y hasta el 5 de junio, recorrerán Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires y San Martín (GBA) en conferencias abiertas al público donde expondrán y compartirán conocimientos con sus pares locales. Como les contaba, frente a un país donde la población se duplicó en el último siglo (hoy son 8 millones), donde viven menos personas por hogar y el gasto de los consumidores creció un 74%, la contracara del crecimiento siempre es el aumento de los residuos: en 2013, cada suizo generó 702 kilogramos de sólidos municipales ascendiendo a un total de 21,5 millones de toneladas. Sólo el sector de la construcción aportó 12 millones de toneladas. Luego hay un porcentaje nada despreciable de desechos peligrosos, industriales y comerciales y lodos cloacales. Frente a estas consecuencias ineludibles, como bien apuntó el embajador Mock, las bases para lograr implementar un sistema de recolección y reciclado y, más tarde seguir aumentando el volumen recuperado, requiere no sólo gestión eficiente de parte del Estado sino también de dos patas de cara a la sociedad toda: educación, por un lado, y confianza, por otro. Sin dudas, ésta última es algo que se construye en el largo plazo y que requiere demostrar eficiencia y compromiso. Sólo así se puede construir el hábito de reciclar aunque, claro, no es fácil lograr que millones de personas lo hagan sólo por voluntad propia espontáneamente y, por ello, la eliminación de residuos en Suiza está regulada a través de campañas y asesoramiento y con la implementación de multas (por ejemplo, por tirar basura en cualquier parte). |

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