La energía eólica de gran altitud deja de ser solo un experimento teórico tras una prueba real en China que ha logrado generar electricidad en pleno vuelo y enviarla directamente a la red, abriendo un nuevo escenario para la producción energética del futuro.
Por Sandra M.G.
Denominado Sistema de Energía Eólica Aerotransportada Stratosphere S2000, el dispositivo sobrevoló Yibin, en Sichuan, alcanzando una altitud de aproximadamente dos mil metros y produciendo trescientos ochenta y cinco kilovatios hora durante las pruebas, con capacidad de exportación de energía exitosa.

El sistema integra un gran aerostato con turbinas eólicas a bordo, de aproximadamente sesenta metros de largo, cuarenta de ancho y de alto, diseñadas para aprovechar vientos más fuertes y constantes disponibles a una altitud muy superior a la del suelo, a la que pueden acceder las turbinas convencionales.
China prueba energía eólica de gran altitud con conexión a la red
Un sistema aerotransportado logra producir electricidad a gran altitud y volcarla a la red desde 2.000 metros de altura
China completó una prueba de vuelo de un sistema eólico de gran altitud diseñado para generar electricidad mediante una plataforma aerotransportada, en un ensayo que incluyó producción eléctrica y conexión a la red.
El dispositivo, denominado S2000 Stratosphere Airborne Wind Energy System (SAWES), realizó el ensayo en la ciudad de Yibin, en la provincia china de Sichuan (suroeste), informó este martes el diario oficialista Global Times.
De acuerdo con el medio, el sistema ascendió hasta unos 2.000 metros de altitud y generó 385 kilovatios hora durante la prueba realizada este lunes, convirtiéndose en el primer equipo de este tipo en completar un proceso formal de inyección de energía a la red eléctrica.
El S2000 combina una plataforma tipo aeróstato con turbinas eólicas integradas y presenta unas dimensiones aproximadas de 60 metros de largo, 40 de ancho y 40 de alto.
Ventajas y límites de la eólica aerotransportada
Sus promotores sostienen que la captación de vientos a mayor altitud permite acceder a corrientes más estables y potentes que las disponibles para la eólica convencional a nivel del suelo.
Expertos citados por el Global Times señalan que este tipo de sistemas podría ofrecer ventajas como una menor ocupación de suelo y una mayor flexibilidad de despliegue, especialmente en zonas remotas o de difícil acceso.
Sin embargo, subrayan que su viabilidad comercial dependerá de factores como los costes de fabricación, operación, mantenimiento y recuperación, así como de la transmisión segura de la electricidad generada.
El propio artículo apunta a que la aplicación de estos sistemas en entornos urbanos plantea importantes retos regulatorios y de seguridad, incluidos los relacionados con la aviación y la gestión de riesgos en caso de fallo.
La prueba se produce en un contexto de expansión de la capacidad eólica en China, que cerró noviembre de 2025 con 600 millones de kilovatios instalados, según datos oficiales.
Aunque los analistas coinciden en que tecnologías aerotransportadas como la ensayada siguen en una fase temprana y deberán demostrar su competitividad frente a las soluciones de generación eléctrica basada en viento convencionales como los aerogeneradores.
China acelera frente a Europa y Estados Unidos
A diferencia de la mayoría de desarrollos de energía eólica aerotransportada en Europa y Estados Unidos, que se basan en sistemas de cometas o planeadores con generación en tierra y permanecen en fases piloto de menor potencia, el proyecto chino apuesta por un aeróstato con turbinas integradas y una demostración puntual de conexión a red a escala de megavatios.
Analistas señalan, no obstante, que mientras China ha mostrado avances visibles en tamaño e integración, otros programas internacionales avanzan de forma más gradual en certificación, regulación y viabilidad comercial, aspectos clave para un eventual despliegue a gran escala.
Los investigadores señalan beneficios potenciales, como la reducción del uso del suelo y la flexibilidad de implementación en regiones remotas, al tiempo que enfatizan desafíos pendientes como los costos de fabricación, el mantenimiento, la transmisión segura de energía, la aprobación regulatoria y los riesgos operativos en entornos de espacio aéreo poblado.
La prueba se realizó en medio de la rápida expansión eólica de China, pero los analistas destacan que los sistemas aerotransportados aún están en una etapa temprana, contrastando este enfoque de aerostato integrado con proyectos basados en cometas en otros lugares que progresan más lentamente hacia la certificación, la escalabilidad y la competitividad comercial. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE

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